En un matrimonio donde el tiempo ha marcado un vínculo afectivo de suma importancia, actividades compartidas, salidas y proyectos en común durante un largo tiempo, donde juntos han convivido y hay presencia de un compromiso social, familiar, económico, se exige y es de importancia la exclusividad, la fidelidad dentro del matrimonio por el acuerdo legal, social y religioso que los une, una infidelidad crea una crisis que acaba con los matrimonios y un desequilibrio destructivo que afecta a todo el grupo familiar.
Por lo general una infidelidad termina en conflicto donde es afectada la familia completa y son evaluadas las posibles soluciones debido a que en algunas ocasiones se priorizan algunos aspectos que son de más importancia que la infidelidad sexual de la pareja que se ha puesto al descubierto, estos aspectos pueden llegar a ser los siguientes: Tratar de mantener la familia unida, el temor de quedar solos o solas, querer permanecer junto a sus hijos, miedo a emprender una futura relación, querer mantener a su lado por amor, al infiel sin importar su infidelidad aunque le duela, mantener es statu social, miedo al fracaso, sentir inseguridad de mantener solo o sola la responsabilidad y carga familiar, miedo al que dirán, evitar daños Psicológicos a los hijos, tener un fracaso económico, mantener la reputación de la familia ante la sociedad, miedo al desafío de rehacer su vida afectiva. La infidelidad en los matrimonios no solo destruye  la relación de la pareja, destruye también el núcleo familiar, afectando principalmente a los hijos y creando una cadena de problemas que afectan a todos por igual. En algunos casos de infidelidad dentro del matrimonio son manejados con precaución para evitar daños más allá de la pareja, pero es inevitable que estos daños se extiendan al resto del grupo familiar terminando en una crisis que en ocasiones dejan arrepentimiento al infiel que los produce de una forma egoísta e irresponsable pensando solo en la felicidad individual y no familiar que conlleva a estos tipos de conflictos donde se hace un gran daño no sola a la pareja, también a sus hijos.